No estamos solos*
- Indio Solari
- hace 3 horas
- 2 min de lectura

¿Es posible que este orden sistémico sea derrotado? No estamos solos, no nos olvidemos de que en este cascote conviven con nosotros otros coetáneos que participan de una lectura similar a la nuestra. No me veo solo en esta pulsión; tengo la impresión de que es una pulsión internacional, aun cuando nos refiramos a ella en términos de una minoría internacional.
Por una parte, ni bien la humanidad entre a desconfiar de la bonanza de este sistema, toda esta información que ha sido considerada marginal o alternativa, todo aquello que ha sido dejado de lado, tomará importancia, se convertirá en central.
Por ahora nada podemos decidir, ni vos, ni yo, ni nadie de nosotros. Ni siquiera lo puede decidir una Cámara de Diputados porque la independencia de un país es una ficción. La única que comanda el viaje es la mafia. Y sus brazos armados son los científicos.
Los genetistas, por ejemplo, están convencidos también de que el hombre, tal como lo conocemos hasta hoy, no podrá sobrevivir mañana. La información extragenética, como suelen llamar ellos a la cultura, no le servirá al hombre para el futuro.
Ellos proponen entonces intervenir directamente en la genética, hacer modificaciones en esa estructura para producir una mutación real, producir otro tránsito del Homo sapiens de un día para otro.
Y ahí surge otro problema: alguien va a arrogarse el derecho de elegir el modelo de ese experimento. Por ahora todo está mal. Los pueblos no se comunican con los pueblos; la comunicación es de Estado a Estado. Hay un filtro burocrático que separa a los hombres.
La cuenta de la muerte se va engrosando. La vida es considerada un instrumento. Nada es un fin en sí mismo. Nadie puede comprar su vida al contado; siempre hay que proyectar la vida dentro de un orden, nos obligan a firmar todo el tiempo cheques a favor de la muerte. ⚅
______
Foto: Nin Solís
*Revista Cerdos y Peces, 1986.




Comentarios