top of page

Un apunte del Premio Alfaguara 2026

  • P. Víctor Hernández
  • 20 abr
  • 1 Min. de lectura

(El ejército ciego de David Toscana)



Esta es la historia que inicia con Samuel, un rey que murió de tristeza al no soportar la crueldad de ser dueño de un ejército de ciegos. El rey Basilio mandó sacar los ojos a quince mil soldados búlgaros; seleccionó un tuerto por cada cien desojados para que los guiara a su tierra derrotada. Esta historia descarta el tradicional dicho: “En la tierra de los ciegos, el tuerto es rey”. Se habla mínimamente de los tuertos.

Curiosamente, la historia de David Toscana es la superación de “un rey” y reparte justamente la dignidad en cada uno de los ciegos, con su original manera de expresar su nuevo ver. Esta historia revierte a los tuertos, revelando una manera nueva de ver a un ejército digno.

El hilo conductor de esta obra es el humor; su lectura provoca sonrisas y a veces sonoras carcajadas, no para reírse de quien sufre una aparente minusvalía, sino para hacer reír a la vida imbatible cuando se disfruta en conjunta y solidaria dignidad. David nos regala, en lenguaje festivo saramaguista, parafraseando un espíritu bíblico irónico y libre, una fotografía de nuestra fragilidad como especie humana.

La obra de Toscana es un poema a la dignidad perdida y ganada en la conciencia festiva de la propia vulnerabilidad. La obra sacó a bailar nuestras fragilidades y juntos, autor, lector y dignidad, hacemos de la vida una fiesta, sin un rey que mande y ningún súbdito a quien mandar. ⚅

___________

[Foto: Gonzalo Pérez]

 
 
 

Comentarios


bottom of page