top of page


Un río que canta para romper una piedra
En las trampas de la nostalgia, decía García Márquez, me llegan ciertas palabras que ya no escucho. Mi infancia son aquellas tormentas sin luz en una casita de adobe y tejas, de la masa cueite o payanque, apayanada. El changaite del café. El sabor tetelque de algunas frutas. Luciérnagas titilando al ritmo de un bosque bañado de lluvia. (Ahora titilar se considera un arcaísmo.) El petricor —esta es nueva— que permanece en la punta de la nariz. Cuando llegué a la ciudad, recuer
Ricardo del Carmen
hace 3 horas2 min de lectura


Debrayes fragmentados
Nunca el amor de alguien salvó a nadie ni el amor del mundo salvó al mundo, pero sintiéndose amados algunos encontraron el camino a casa y otros supieron que debían seguir la difusa línea anaranjada que atraviesa el horizonte. Sé que las chicas más lindas de este mundo no van a dejar sus torres de marfil y amantes adinerados para revolcarse con los perros flacos y pulgosos que duermen en los andenes y bajo los puentes de las ciudades sin nombre, pero todo el desprecio que ell
Efraim Medina Reyes
hace 3 horas2 min de lectura


Varios apuntes recientes
En mis tiempos, el examen de la UNAM se hacía en el Estadio Azteca; al entrar te daban una tabla para que la colocaras sobre tus piernas y recargaras el examen… Eso solía contar mi tío Sergio, el primer hermano de mi mamá que llegó a la vida universitaria. El primero, además, que no quiso ser militar ni comerciante. Y en un pueblo virreinal, esas decisiones hacen eco en la eternidad. A mí me tocó hacer el examen en un salón, sobre una butaca, dentro de una enorme preparatoria
Analí Lagunas
hace 3 horas3 min de lectura


Trino de grosellas verdes en el alba
Cuando Jesús me propuso con América para presentar Trino de grosellas verdes en el alba, estábamos en un bar cerca de aquí y América dijo, señalando una lámpara que prendía y apagaba, que el poemario era como esa luz. Una radiografía. En días posteriores, cuando comencé a leer el libro, lo hice teniendo esa imagen en mente y, en efecto, me pareció atinada si hacemos de ella una analogía con la búsqueda (sepa Dios de qué, cada quien tiene la o las propias) y el descubrimiento.
Luz Guerrero
hace 5 días4 min de lectura


A 30 años de Crash
En 1996, David Cronenberg, uno de los grandes maestros del horror corporal, estrenaba “Crash” en las salas de cine de todo el mundo, aunque en Estados Unidos tardó un año por temas de censura y distribución. Basada en la novela de J. G. Ballard, esta película provocaría rubor excesivo no solo en las mentes más conservadoras, sino en aquellos que pensaban ver en la pantalla otra historia de sexo desenfrenado, seducción y cosificación de mujeres y hombres. Con música de fondo d
Omar Kuri Vidal
10 ago3 min de lectura


El sushi, la incertidumbre y el espejo
Estaba ahí, sentado, jugando a hacer música. No sé cuántas horas llevaba en eso, pero de pronto me vi flaco y hambriento, así que me invité a cenar. Hoy no fue buen día para la venta de sushi, pero una de las ventajas de vender comida es que, si no la vendes, te la puedes comer. Me preparé dos rollos de sushi y una taza inmensa de té de jazmín. Me los ofrecí y puse cara de incredulidad. Hace tiempo que nadie me invitaba a cenar y, de pronto, ahí estaba esa cena que lucía deli
Yolohtli Vázquez Castañeda
10 ago3 min de lectura


Los años de mi Pepe
Las canas inician con los años. Eso dice el dicho. Y lo dice la realidad. Con cierta edad, las canas empiezan a aparecer en quienes conservan el cabello. Incluso en quienes han perdido el pelo, aunque no se note, las canas aparecen. En barba también. En algunos, primero en barba y luego en la cabeza. El orden de los factores no altera el producto. Lo mismo pasa con el reino animal, que por reino animal quisiera referirme a los seudohumanos, pero no, a perros, gatos, leones, s
Alfonso Morcillo
10 ago2 min de lectura


¡Ahí viene Borja!
Hace 10 años, hacer literatura sobre la violencia que produce la delincuencia organizada era visto con cierto desdén entre un gran sector del mundo editorial. Por supuesto, hablo de una época en que las series televisivas, las películas, los libros y la música en torno a esta problemática social no eran un tema tan común. Existía, claro, cierto auge en la música regional desde finales de los 90, algunas novelas que no pasaban de pequeños círculos, así como películas y actores
Paul Medrano
5 ago5 min de lectura


Cada novela es la historia de la novela
La novela tiene —entre los géneros actuales de la literatura— una posición de privilegio en librerías, publicaciones culturales, etcétera. La ha tenido durante mucho tiempo y la ha conservado incluso ante el ascenso de los medios audiovisuales, dentro y fuera de internet, como los más importantes para las culturas de la actualidad. También ha logrado mantener su posición ante la aparición de nuevas prácticas de escritura y la persistencia de géneros más antiguos, como el cuen
Alberto Chimal
3 ago6 min de lectura


¿No iba de esto la literatura?
La literatura podrá no ser la última maravilla del mundo, pero sí un artefacto capaz de conectarnos con lo que somos, con lo que fuimos y con lo que nos queda de presente. En ocasiones basta con abrir un libro para sentir que estamos metiendo la mano en un cajón lleno de recuerdos: la libreta escolar con manchas de café, la foto doblada que guardamos sin razón, los boletos viejos de un cine ya demolido. Voces, olores, cosas que creímos perdidas, de pronto regresan. No se trat
Geovani de la Rosa
3 ago3 min de lectura


Abuela caníbal
Este es un cuento que se repite, con variantes y finales distintos, en varios pueblos de lo que ahora es México. La protagonista es Nakawé. Dice, más o menos, así: Nakawé es una anciana caníbal que se come a los hombres solos, a las mujeres, a los hijos que se quedan solos. A veces, a los hombres se les aparece bajo la forma de una mujer bella y seductora. Primero se acuestan juntos; luego, cuando el hombre queda dormido, ella «crece y crece». Y lo devora. A veces, Nakawé que
Lydiette Carrión
3 ago2 min de lectura


El sueño que no era
Si le buscase un significado contundente a esta obra compuesta de varios cuentos, creo que perdería su encanto. En un mundo donde le buscamos significado a nuestro entorno, en donde todo debe tener sentido, un libro como El sueño que no era puede ser considerado como la antítesis de la realidad cotidiana que tanto abrazamos. Una realidad que, al final de cuentas, se sustenta en la ilusión y en la fantasía, creyendo que está nutrida de raciocinio y pragmatismo. Es por eso que,
Alan Reyes
29 jul4 min de lectura
bottom of page
