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Uno de esos animales casi extintos
Hay escritores que no necesitan llenar de sangre, oscuridad y florituras el paisaje de su propuesta estética. Escritores disidentes que navegan a contracorriente de las estéticas del monotema, de esos muchos libros de largo aliento que se agotan en la unidad del tema. ¿Hubo una vida o la inventé?, de Felix Suárez, es, en ese sentido, uno de esos animales casi extintos. En este libro encontramos un poeta que vuelve a los poemas conclusivos; los suyos son poemas redondos, borda
Emiliano Aréstegui
hace 1 día3 min de lectura


La cicatriz de donde provengo
Si la tartamudez fue para Gonzalo Rojas la belleza y la cercanía de su poesía, para mí lo fue la herida de mi pierna. Me la abrí a los ocho años. La carne quedó abierta y se me veía el hueso. Todavía no sé cómo ocurrió exactamente. Recuerdo una banca con una esquina filosa. ¿Quién haría algo así? ¿Quién se sentaría cada tarde a afilar una banca hasta convertirla en cuchillo? ¿Quién, en Ocotlán, Jalisco, sería capaz de transformar una banca de parque en un arma contra la piern
Indira Isel Torres Crux
hace 3 días2 min de lectura


Vecindarios
Me gusta imaginar que, en una línea temporal alterna, soy vecina de mis amigas: me asomo a la ventana y comparto con Angélica el verdor de los árboles que se encienden entre la neblina, como faros frente al mar. Por las mañanas, me acompaño con Adriana en el camino a la escuela; ella nos da raite, su rutina le exige trasladarse en algo más rápido que nuestras piernas de muchacha sureña, mujeres que lo mismo caminan una ciudad, un bosque, una playa, habilidad que las dos compa
Analí Lagunas
hace 3 días2 min de lectura


La señora y los viejos metaleros
“La señora, la señora, la señora”, coreó el respetable cuando una señora de la limpieza se subió al escenario a echar un trapazo veloz antes del arranque del show de In Flames en el Circo Volador. El calor estaba sabroso (aquello estaba hasta el culo), por lo que tuve que quitarme la chaquetita que llevaba puesta y amarrarla a mi nula cintura. Ahí me entremetí la playera que compré apresuradamente en las afueras del recinto (y que terminó quedándome un poco grande, maldita se
Samuel Segura
hace 3 días4 min de lectura


El umbral de lo blanco
“Además, ella se olvidaba con frecuencia de que su cuerpo (como todos los cuerpos) era una casa de arena. De que se desmoronaba y seguía desmoronándose. De que se escurría incansable entre los dedos”. En el invierno de 2014, después de terminar su novela Actos humanos, la autora surcoreana Han Kang se trasladó a Varsovia para pasar una temporada en un retiro de escritura. Ella misma cuenta que conocer la historia de “la Ciudad Fénix”, la cual fue destruida casi en su totalida
Marlan Valverde
17 jun3 min de lectura


No estamos solos*
¿Es posible que este orden sistémico sea derrotado? No estamos solos, no nos olvidemos de que en este cascote conviven con nosotros otros coetáneos que participan de una lectura similar a la nuestra. No me veo solo en esta pulsión; tengo la impresión de que es una pulsión internacional, aun cuando nos refiramos a ella en términos de una minoría internacional. Por una parte, ni bien la humanidad entre a desconfiar de la bonanza de este sistema, toda esta información que ha sid
Indio Solari
15 jun2 min de lectura


Por qué sigo los mundiales de futbol
El primer recuerdo que tengo de un Mundial es viendo a Jorge Campos atajando penales en el 94 en la televisión que alguien puso en el corredor de la casa de mi abuela paterna; y también Brasil ganando esa copa en penales y después me fui a jugar futbol a solas. Para el siguiente, Francia 98, el profe de sexto de primaria llevó una televisión al salón y ahí vimos los cuatro partidos de México, eliminado donde los futboleros ya sabemos. No me gusta ver futbol por televisión, a
Geovani de la Rosa
15 jun7 min de lectura


La novela que no quiero contar
Tengo seis años, empujado por el aburrimiento y atraído por el silencio, los escombros, los muros sin techo y un pasillo que acaba en un túnel oscuro, exploro en solitario un terreno donde están construyendo una casa. El lugar está en obra negra todavía. Entro en lo que me imagino va a ser un cuarto, donde hay una vena abierta a un lado del hueco donde será colocada la puerta. Por lo oscuro tropiezo y mi brazo derecho acaba ensartado en la saliente de una filosa alcayata que
Juan Fernando Covarrubias
15 jun2 min de lectura


El Desapego de Carlos F. Ortiz
Según internet, el desapego es la capacidad de soltar, desvincularse y no depender emocionalmente de personas, objetos o situaciones, permitiendo vivir con mayor libertad, calma y sin la necesidad de controlar los resultados. No implica indiferencia o frialdad, sino entender y aceptar que no necesitamos aferrarnos para ser felices, reduciendo el sufrimiento. En este libro compuesto a tres tiempos, mejor dicho, escrito como tres momentos de la misma historia, se forma un conju
Flor Venalonso Neri
10 jun3 min de lectura


La niña futbolista y el país que no aparece en la fotografía
La reciente presentación de La niña futbolista, interpretada por Julieta Venegas rumbo al Mundial de 2026, ha sido celebrada como un gesto de inclusión y como una invitación a imaginar un país donde las mujeres puedan ocupar cualquier espacio, incluyendo las canchas de futbol. La intención parece clara y, en principio, difícilmente objetable: una niña que sueña con jugar futbol y desafía los prejuicios que históricamente han intentado excluirla del deporte. La canción, por ci
Andrés Cisnegro
8 jun5 min de lectura


Ethos del cuche trompudo
Hace unas semanas estuvo Federico Vite presentando Redención en el nido de La tarántula dormida; ahí habló, entre otras cosas, de cómo dejar de beber fue fundamental para depurar su escritura. En la pasada Feria del Libro de Acapulco compartí cuarto con Jesús Bartolo; pudimos platicar largo mientras nos ganaba el sueño. Me habló de poetas que no he leído y me preguntó, cuando vio que no me emborraché, la razón por la que dejé de beber. Respondí, sin pensarlo demasiado: tengo
Emiliano Aréstegui
8 jun3 min de lectura


Hordas de orangutanes vestidos de verde
Me invitaron a ver el partido inaugural del mundial y dije no. Más me hubiera valido callarme y decir sí. Tengo un problema desde hace muchos años. Nunca me ha ilusionado ni un milímetro ver a la secreción nacional. Siempre sé que van a perder y lo disfruto. Voy contra la corriente a pesar de haber nacido mexicano. No me creo ni soy ciudadano de otro país. Me gusta esta nación y su cultura. Sólo no soporto lo que despierta en las hordas ver a un equipo de perdedores que vende
Alfonso Morcillo
8 jun2 min de lectura
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